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domingo, 23 de octubre de 2011

"UN POCO DE HISTORIA"...HITLER y su discurso de fundaciòn del partido...

Discurso de Adolf Hitler XXI Aniversario de la fundación del Partido

Un buen amigo me ha facilitado tres discursos de Hitler. Se lo agradezco enormemente. Como son un poco largos para leerlos en un blog, he extractado los párrafos que he creído más interesantes:

DISCURSO DE ADOLF HITLER CON MOTIVO DEL VEINTIUN ANIVERSARIO DE LA FUNDACION DEL PARTIDO, PRONUNCIADO EN MUNICH EL 24 DE FEBRERO DE 1941

- Nació un movimiento, que por primera vez y desde buen principio declaró que no era su intención defender intereses definidos y concretos de determinadas capas sociales; un movimiento, que por primera vez desistió desde un principio de entregarse a una determinada parte de la nación, que no era la representación de intereses burgueses, lo mismo que no lo era de determinadas regiones... no se prescribió ni a las derechas ni a las izquierdas, como se solía dividir en aquel entonces a la nación, sino que también aquí persiguió desde un principio una sola finalidad, que era la del pueblo alemán en su totalidad. 

- En la época en que yo aparecí por primera vez, ningún hombre sensato podía contar con que pudiera llegarse aquí a un claro triunfo.

- Yo empecé precisamente aquí, en esta ciudad, mi lucha, mi lucha política, con un llamamiento contra Versalles. Vosotros lo sabéis, viejos camaradas. ¡Cuántas veces he hablado contra Versalles! He estudiado ese Tratado como ningún otro y no lo he olvidado, y tampoco ahora lo olvido. El contrato no podía eliminarse con humildad, con sumisión, sino solo mediante la conciencia de si mismo, mediante la fuerza de la nación alemana.


- Así se inició una durísima lucha que forzosamente condujo a una selección en los mandos políticos. Si hoy me presento ante la nación y veo la guardia de todos aquellos hombres que hoy me rodean, bien puede calificarse ella de un conjunto de verdaderos hombres, -en Baviera diríamos de "buenos mozos"- de hombres hechos y derechos que representan algo. Si por el contrario contemplo los gabinetes de mis adversarios, solo puedo decir, que no son capaces de ser jefes políticos ni siquiera de barrio. Aquella época ha practicado una selección de hombres de primer orden con los cuales naturalmente se tenían de vez en cuando quebraderos de cabeza. Porque es así, que todos aquellos hombres que valen para algo son tozudos y algo espinosos en el trato, y en tiempos normales es difícil de hacer que esas espinas vayan con el mismo paso y no una en contra de la otra. Pero en el momento en que acechen peligros, son los hombres más decididos que hay.

- Si por el contrario contemplo el otro mundo, no puedo por menos que decir que se ha dormido al perpetrarse este milagro y tampoco hoy quiere llegar a comprenderlo. No quieren comprender lo que somos, ni quieren saber en lo que nos hemos convertido. Ellos siguen como la Justicia con los ojos vendados.

- No comprenden que dos revoluciones han creado algo imponentemente nuevo en Europa; pues de esto estamos plenamente convencidos, de que paralelamente a nuestra revolución hubo otra, la fascista, que condujo a los mismos resultados y de que entre ambas existe no solo una identidad absoluta en los objetivos, sino en su marcha, y además de que hay una amistad que es más que un mero colaborar determinado utilitariamente. 

- Tampoco comprenden nuestros adversarios que cuando yo considero una vez a un hombre como mi amigo, estoy siempre a su lado y que con esta amistad no hago ningún negocio mercantil; pues no soy demócrata y por consiguiente, tampoco un especulador. No soy tampoco uno que se beneficie de la guerra, sino un hombre que desea que, por lo menos una vez después de su muerte, se le haga justicia de reconocer que la lucha de toda su vida solo persigue un gran ideal.

- Nosotros tuvimos que tener paciencia durante muchos años, y también aquí puedo decir lo siguiente: si mis adversarios creen que me pueden asustar con el tiempo, yo he aprendido a esperar, pero nunca, en el tiempo de espera, he permanecido inactivo.

- El movimiento que se formó en el año 1933 era otro que aquel del año 1923, nosotros aprovechamos el tiempo. Pero tampoco me arredran tales amenazas. La finalidad nuestra no fue nunca como ésta: el primero de marzo, el 15 de junio o el 7 de septiembre tiene que haberse terminado tal o cual cosa. Eso solo lo saben los periodistas de nuestros adversarios. Esos también lo sabían antes. Porque decían: "si los nacionalsocialistas no han llegado al poder hasta octubre de 1929, estarán perdidos", pero nosotros no estuvimos perdidos; "Si los nacionalsocialistas no reciben el poder después de las elecciones de septiembre de 1930, habrá caducado el nacionalsocialismo"; pero no caducó a pesar de que no llegamos al poder. Y en 1932 decían: "ahora ha muerto definitivamente el nacionalsocialismo, el Führer ha rechazado el poder, no quiere responsabilidad, es demasiado cobarde; eso lo hemos dicho siempre, nosotros lo sabíamos, ese hombre rehuye toda responsabilidad". Eso, lo sabían perfectamente entonces aquellos entendidos que ahora se encuentran, por cierto, en Inglaterra porque entre nosotros ya no están.

- También yo me presenté entonces de la misma manera ante el mundo y dije: "No quiero tener más que lo que tengan los demás; estoy dispuesto a desarmar hasta lo último". He hecho constantemente nuevas propuestas. Se han burlado de ellas y se rechazaron lo mismo que en el interior Yo dije "Quiero resolverlo todo por vía de negociaciones". No puede haber nada mejor que conseguir algo por vía de negociaciones, porque cuesta menos y ahorra sangre. ¿Quién va  a ser tan insensato que quiera tomar por la fuerza algo que puede recibir con la razón?

- Nosotros venimos realizando la política económica que redunde en beneficio del pueblo alemán. Yo tampoco me meto en los asuntos de los demás.

- Los resultados de nuestra política económica dicen en pro nuestro y no en pro de los hombres del patrón oro; porque no queríamos seguir venerando esta locura y porque nosotros vemos toda nuestra vida económica como un problema de la producción y no como un problema de meros intereses capitalistas.

- No se puede hoy reconstruir ningún Estado más sobre una base capitalista. A la larga los pueblos se van llenando de vida, y cuando hay gente que cree que puede impedir por la guerra el despertar de los pueblos, lo que harán es lo contrario, acelerarlo. Esos estados se hundirán en catástrofes financieras, que destruirán las bases de su actual política capitalista. De esta guerra no saldrá como vencedor el patrón oro, sino las economías nacionales y éstas llevarán a cabo entre si el comercio que necesiten. Si les gusta esto o no, a algunos banqueros del mundo, es por completo indiferente.

- Y ahora soy yo un socialista fanático que siempre tiene presente los intereses totales de su pueblo. Yo no soy criado de algunos de estos consorcios bancarios internacionales. No estoy comprometido con ninguna clase de grupo capitalista.

- Si el otro mundo dice ahora: Entonces, por lo tanto, guerra, yo solo puedo decir: Bien, yo no la quiero, pero ni el más resignado puede permanecer tranquilo si no le place al vecino maligno. Yo no soy de aquellos que ven venir una guerra semejante y comienzan a gemir. Yo he hablado y he hecho lo que podía hacer y hablar, he hecho proposiciones a Inglaterra, siempre nuevas proposiciones a Francia. Constantemente se han rechazado solo con burla y escarnio. Se han reído de ellas.

- Hace solo pocos días, un general americano declaró ante la comisión investigadora del Congreso americano que en 1936 le aseguró personalmente Churchill: "Alemania se nos hace demasiado fuerte, debe ser destruida y haré todo lo posible para iniciar esta destrucción". Algo más tarde, he prevenido -por primera vez públicamente- contra este hombre y su actividad. Yo no quería inquietar prematuramente a la nación y quizás entonces se perdieron, sin embargo, posibles ventajas.

- Pero yo puedo decir: cuando comparezca ante la Historia y vea  a mis adversarios de estos otros países, no temeré compulsar nuestros credos. ¿Quiénes son estos egoístas? Cada uno de ellos surge solo para defender los intereses de su clase. Tras todos ellos están o el judío, o la propia bolsa. Todos ellos no son más que logreros, viven del beneficio de esta guerra. De ello no puede salir ningún bien.



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